La clasificación de los sistemas de inteligencia artificial por nivel de riesgo es un aspecto crítico en el contexto del diseño y regulación de tecnologías emergentes. Según la Unión Europea, los sistemas se pueden categorizar en tres niveles: bajo, medio y alto riesgo. Esta tipología permite una mejor gestión y supervisión, garantizando la protección de los derechos fundamentales. Es imperativo entender cómo estas clasificaciones afectan la responsabilidad legal y el cumplimiento normativo en el ámbito del derecho digital. Para las empresas, como SOCIAL11, esto implica que deben implementar mecanismos de control adecuados según el riesgo asociado a sus sistemas. Además, la inobservancia de las normativas puede derivar en sanciones severas. Según fuentes como el Reglamento de la UE sobre IA y la Fundación para la Innovación Financiera, esta estructura de riesgo promueve un marco seguro para la innovación.





