La relación entre la Ley de Inteligencia Artificial (IA) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es fundamental para asegurar la protección de datos personales en el ámbito digital. La Ley de IA establece un marco regulador para el uso responsable de tecnologías artificiales, mientras que el RGPD se centra en la privacidad y el manejo de datos. Ambos conjuntos normativos buscan proteger a los ciudadanos en un entorno digital cada vez más complejo.
Una de las principales preocupaciones es cómo las herramientas de IA procesan datos personales. La transparencia y la responsabilidad son principios clave que deben ser respetados. Esto implica que los sistemas de IA deben ser capaces de justificar sus decisiones y garantizar que cumplen con los derechos de los afectados.
Para más información, recomendamos consultar los sitios oficiales del Eur-Lex y la AEPD.





