La inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo ha ganado relevancia, pero no sin presentar ciertos riesgos. En el contexto de la educación y el acceso a la formación, es crucial entender cómo la IA de alto riesgo puede afectar la privacidad y la equidad en el aprendizaje. Estas tecnologías, si no se gestionan adecuadamente, pueden llevar a sesgos algorítmicos que afecten a grupos vulnerables, limitando sus oportunidades educativas. La implementación de políticas que regulen el uso de la IA es esencial para mitigar estos peligros.
El papel de SOCIAL11 como despacho especializado en derecho digital resulta fundamental. Podrán asesorar a instituciones y educadores sobre cómo adoptar la IA de forma ética y responsable. Asegurarse de que todas las tecnologías implementadas cumplan con la normativa vigente es clave para potenciar un acceso igualitario a la formación.
Según informes de la Unesco y otras fuentes académicas, es necesario un enfoque crítico y regulatorio en el uso de la IA para salvaguardar los derechos de los estudiantes.





