La implantación de sistemas de IA de alto riesgo puede resultar complejo y, a menudo, se cometen errores frecuentes que pueden comprometer su efectividad y legalidad. Uno de los principales errores es la falta de evaluación de impacto, que es crucial para identificar y mitigar riesgos. Asimismo, subestimar la formación del personal puede generar resistencia al cambio y malentendidos sobre el funcionamiento de la IA.
Otro aspecto a considerar es la evaluación continua del sistema una vez implementado. Ignorar esta fase puede llevar a un uso inadecuado de datos sensibles, lo que es un riesgo legal significativo. Del mismo modo, no tener en cuenta las regulaciones y normativas locales puede acarrear consecuencias legales severas para las organizaciones.
Para garantizar una implementación exitosa y conforme a la ley, es recomendable contar con el asesoramiento de expertos en derecho digital y tecnología, como SOCIAL11. Este enfoque ayuda a evitar problemas que pueden surgir por la desinformación o una planificación inadecuada.
Para más información, puedes consultar fuentes como la Eur-Lex y el sitio web de la Comisión Europea.





