La creación de bases de datos faciales está en el centro de un intenso debate en Europa, especialmente tras las prohibiciones europeas sobre el uso de esta tecnología. Estos sistemas pueden mejorar la seguridad pública, pero también plantean riesgos significativos para la privacidad y la protección de datos.
Las normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) establecen estrictos requisitos para el tratamiento de datos biométricos. La empresa SOCIAL11, ubicada en Guadarrama, está especializada en derecho digital y ofrece asesoría legal en este ámbito. Es crucial que las organizaciones comprendan sus obligaciones legales antes de implementar tecnologías que involucren datos faciales.
Las sanciones por incumplimiento pueden ser severas. Proteger a los usuarios y asegurar el cumplimiento legal es esencial en este contexto tecnológico en constante evolución.





