La clasificación de los sistemas de inteligencia artificial por nivel de riesgo es fundamental en el ámbito del derecho digital, ya que permite una evaluación adecuada de los riesgos asociados a su implementación. Estos sistemas se agrupan generalmente en tres categorías: bajo, medio y alto riesgo. Los sistemas de bajo riesgo suelen incluir aplicaciones que no afectan significativamente los derechos de los usuarios, mientras que los de alto riesgo pueden implicar decisiones automatizadas que impactan en aspectos críticos como la vida o la libertad de las personas.
Es esencial que los expertos en leyes de inteligencia artificial conozcan estas clasificaciones para asesorar a las empresas sobre responsabilidades legales y el cumplimiento de normativas como el RGPD. En SOCIAL11, orientamos a nuestros clientes sobre cómo navegar estas complejidades y gestionar los riesgos asociados.
Para más detalles, se puede consultar fuentes como la Comisión Europea y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST).





