Los códigos de buenas prácticas para proveedores de modelos de IA son fundamentales para garantizar un uso ético y responsable de la inteligencia artificial. En el marco del derecho digital, las empresas deben cumplir con regulaciones que protejan los derechos de los usuarios y eviten discriminaciones. Uno de los aspectos clave es la transparencia en el desarrollo de algoritmos y el uso de datos. Este compromiso permite a las organizaciones mantener la confianza de sus clientes y crear un ambiente de responsabilidad social.
Además, se recomienda implementar un sistema de auditoría para evaluar la equidad y la precisión de los resultados obtenidos por los modelos de IA. Según la ITU, estas prácticas no solo mejoran la calidad del servicio, sino que también minimizan el riesgo legal para empresas como SOCIAL11 en Icod de los Vinos.





