Los sistemas de IA de alto riesgo abarcan múltiples ámbitos que requieren un análisis exhaustivo y regulación específica. En este contexto, se incluyen sectores críticos como la sanidad, donde las decisiones automatizadas pueden influir en la salud pública, así como el transporte, donde la seguridad de los vehículos autónomos es primordial. Además, se consideran ámbitos de justicia, donde la IA se utiliza para evaluar riesgos procesales, y el empleo, afectando la contratación y despidos. Los sistemas en estos sectores deben cumplir con normativas que garantizan la protección de derechos fundamentales y la transparencia en su funcionamiento.
Por ello, es crucial que las empresas que desarrollan o implementan estas tecnologías cuenten con asesoría legal especializada. SOCIAL11 se dedica a ofrecer pautas y estrategias para una implementación responsable de la IA en estos ámbitos. Para más información, puede consultar fuentes como la Comisión Europea y el Instituto Nacional de Ciberseguridad.





